EN EL AMBITO DIDACTICO

Publicado en por karl

El desarrollo del proceso enseñanza-aprendizaje supone que no sólo se aprende de los contenidos sino también de la forma cómo éstos se enseñan; de modo que, si se pretende que el estudiante adquiera habilidades lógico-metodológicas, desarrolle actitudes positivas respecto a la disciplina y sea crítico, es necesario utilizar modelos pedagógicos que posibiliten estos fines. En este sentido, el modelo educativo plantea una concepción pedagógica que, fundamentada en la filosofía, los valores, principios y fines de la institución, sigue el camino que conduce a la construcción del conocimiento. La construcción del conocimiento exige trascender los saberes y estructuras de pensamiento previos e integrarlos en otros más complejos. Una forma de lograrlo es a través del proceso de desestructuración-reestructuración del conocimiento, que puede iniciarse con una problematización que desencadene el proceso. Concretamente, en el proceso de aprendizaje, se desestructura al estudiante cuando éste no puede resolver un problema (planteado por él mismo o por el profesor) a partir de sus conocimientos, es decir, cuando se provoca –de manera dirigida- un desequilibrio entre sus saberes (conocimientos y habilidades), valores y actitudes, y los propuestos por el programa de estudio. Las situaciones alrededor de las cuales se plantearán los problemas deben ser o hacerse significativas para el estudiante y abarcar dos dimensiones: la realidad misma del estudiante y las problemáticas propias de las ciencias. La primera dimensión implica considerar el esquema referencial del alumno, es decir, considerar sus saberes y haceres, su situación personal, familiar y social, sus expectativas, inquietudes, intereses y necesidades; la segunda dimensión significa que el estudiante entre en contacto con el estado que presenta el conocimiento científico en la actualidad y sus perspectivas. En Estructura Socioeconómica de México I se plantearán problemas relevantes para el estudiante y se impulsará su análisis desde la perspectiva de alguno de los enfoques teóricos incluidos dentro de la modernidad, así como con los aspectos más sobresalientes de las teorías del subdesarrollo y desarrollo, retomando los conocimientos adquiridos en las asignaturas antecedentes, para con ello obtener resultados positivos y lograr el aprendizaje esperado. Con esto se trata de que el estudiante ponga en juego sus habilidades de pensamiento, sus conocimientos previos y descubra la insuficiencia de estos para resolver el problema o explicar el fenómeno presentado, lo que impondrá la necesidad de buscar explicaciones nuevas y lo orientará a un nivel superior de conocimientos. Para resolver o explicar el fenómeno presentado, es decir, para lograr la reestructuración, se requiere de un conjunto de condiciones y acciones que faciliten la interacción del estudiante con el objeto de conocimiento, misma que debe darse a través del conocimiento y manejo de los métodos, como un medio para llegar a la construcción del conocimiento. El conocimiento y manejo de los métodos permite que el estudiante conocer las formas específicas de acercamiento, manejo, asimilación, reacomodo y construcción de un objeto de conocimiento, y generar en él una disciplina de investigación y de estudio en la que pondrá en juego el gusto por aprender. Por ello, es conveniente considerar a los métodos como un medio y no como un fin, es decir, no como algo que debe ser conocido en sí y por sí, como un saber desvinculado de otros, sino como una herramienta útil en el proceso de construcción y apropiación de conocimientos. En este proceso es necesario que el estudiante incorpore información pertinente a los contenidos del programa de estudios, la cual debe ser asumida por el estudiante como un producto propio. Para ello, deberá contrastar sus soluciones a la problemática dada, con la información que le permita encontrar los conceptos que la engloban y explican, de manera que los incorpore en su proceso de construcción de conocimiento, es decir, que no los “adquiera” a través de una memorización acrítica y mecánica, ni que los vea como algo aislado o ajeno a su realidad, sino que los adopte y retenga como respuestas a situaciones que para él mismos son significativas. El estudiante deberá apropiarse de los conocimientos ya dados, correspondientes a la Estructura Socieconómica de México de 1910 a la fecha, cuyo estado actual es producto de una larga historia de construcción de conocimientos. En este sentido, deberá abocarse a la búsqueda de información teórica para llegar a los conceptos y elementos de análisis aplicables a la situación estudiada de su ámbito social. Esto implica que el estudiante planteará problemas, ejercitará tentativas de solución, investigará y, a partir de sus conclusiones, concebirá al conocimiento como un producto propio, mismo que le permitirá ser consciente de que está aprendiendo y asumirse como un sujeto cognoscente. Una vez que el estudiante se ha apropiado de conocimientos nuevos para él, debe verificar si son correctos y suficientes, mediante su aplicación a la problemática planteada y, posteriormente, reforzarlos probando su validez o utilidad en otras situaciones. La aplicación es la expresión de la forma cómo se han modificado los conocimientos del estudiante y se manifiesta en los momentos en que éste puede poner en práctica dichos conocimientos en un nivel de mayor complejidad. El estudiante puede percatarse de la importancia, relevancia y utilidad de los conocimientos adquiridos sobre las Ciencias Sociales en las primeras asignaturas de este campo de conocimiento y relacionarlas con otros campos como son la Filosofía, la Ecología, el Lenguaje y la Comunicación, para que los utilice como herramientas de análisis de la Estructura Socioeconómica de México, a fin de comprender y explicar problemas nacionales que impiden alcanzar el desarrollo económico del país. Finalmente, el estudiante deberá realizar actividades donde aplique lo aprendido y consolide el conocimiento, con lo cual, necesariamente, se reiniciará el proceso que lo llevará a conceptos más complejos. En este camino es fundamental la retroalimentación por parte del profesor, ya que esta permitirá al estudiante observar y corregir sus errores, así como valorar aciertos en función de sus propios resultados. Para el caso de Estructura Socioeconómica de México I, es necesario que el estudiante considere como objetos de conocimiento a las estructuras sociales, políticas y económicas del país, producidas por la interrelación de los hombres en y con su realidad, la cual es cambiante y se reconstruye. En este sentido, aprender implica un trabajo personal, una acción sistemática de búsqueda de ideas, conceptos y principios, que se deben elegir de la información que ofrecen los libros, los medios de comunicación, la realidad, los conocimientos de los demás y la experiencia propia del estudiante. Aprender implica también trabajar con otros conforme a las experiencias, concepciones o informaciones que individualmente el estudiante empieza a manejar y, en su intercambio de ideas, llegar a formas de análisis y comprensión más completos. El aprendizaje es un proceso en espiral, las explicaciones y los cambios obtenidos son la base a partir de la cual se logran aprendizajes nuevos, más complejos y profundos. Es donde los sujetos que intervienen en el aprendizaje producen nuevas explicaciones y elaboran nuevos conocimientos, ya que los saberes establecidos en el cuerpo teórico de las Ciencias Sociales nunca podrán ser considerados como explicaciones absolutas. Para que se pueda construir o reconstruir el conocimiento, se requiere que los actores del hecho educativo –maestros y estudiantes– adopten una actitud diferente, que asuman que es posible la solución de problemas a través de la ejercitación de los métodos para que el estudiante genere explicaciones con carácter de acercamiento científico, las cuales confrontará con las que le ofrece la información teórica. Por su parte, el estudiante debe ser considerado como un sujeto con experiencias, afectividades, conocimientos, creatividad e inteligencia, por lo que no puede ser solamente un receptáculo de lo que observa, lee, conoce y se le dice, sino un ser capaz de apropiarse del conocimiento y recrearlo a través de confrontaciones, análisis, reflexiones, críticas, lecturas, ejercicios y producción propia. Para el logro de este tipo de aprendizaje es necesario que el profesor sea un promotor de estrategias de aprendizaje, esto es, tendrá que ser un investigador participativo en su propia práctica docente donde: • Realice el seguimiento de los avances y retrocesos de su grupo. • Busque las mejores formas de trabajo para los estudiantes. • Propicie una actitud investigativa entre sus estudiantes. • Diseñe estrategias de enseñanza–aprendizaje que fomenten la participación, el pensamiento crítico y la solución de problemas.
Publicidad
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post